- El año pasado no llegaron a 400 las matriculaciones de vehículos de este tipo
- Solo diecisiete fueron automóviles eléctricos puros, el resto fueron híbridos
coches electricos a la baja
El coche eléctrico choca contra la crisis
El Departamento de Industria del Gobierno vasco asegura que las modestas ventas de vehículos eléctricos durante este año 2011, con un total de 338 coches matriculados hasta noviembre, son acordes con las previsiones de las instituciones y las empresas vascas del sector de la automoción. El EVE (ente público vasco de energía) cifró, a finales de 2010, en cuatrocientas las unidades que estarían en circulación por las carreteras de Euskadi para el año recién terminado.
Según datos del Instituto de Estudios de Automoción un total de 338 vehículos eléctricos se matricularon en la CAV entre los meses de enero y noviembre. La práctica totalidad de estas matriculaciones correspondieron a coches híbridos que combinan la doble alimentación del motor mediante baterías y combustible, y solo 17 fueron coches eléctricos puros.
El consejero de Industria, Bernabé Unda, niega que estos datos provoquen "una frustración de las expectativas" y afirma que las previsiones tanto del Gobierno vasco como del sector de fabricación de componentes de automoción "se ajustan a cifras acordes" con las ventas registradas a lo largo del presente ejercicio.
El objetivo del Gobierno vasco es que en el año 2020 el 10% de los vehículos que se vendan en Euskadi sean eléctricos y que existan entre 7.000 y 13.000 puntos de recarga. Unda ha pronunciado una conferencia en el foro "El coche eléctrico" celebrado en Madrid, en la que ha recordado a los asistentes los proyectos impulsados por el Ejecutivo autonómico para desarrollar este tipo de vehículos.
Unda subraya en respuesta a una pregunta parlamentaria del PNV recogida por Vasco Press que la sociedad mixta Ibil, cuyo capital comparte el Ente Vasco de la Energía (EVE) y Repsol, instaló el recién terminado 2011 más de cien puntos de recarga de baterías de coches eléctricos, y considera "positivo" el balance de la presencia del Gobierno vasco en el grupo de presión de la red internacional The Climate Group.
El futuro del vehículo eléctrico pasa por encontrar un público objetivo. De momento, solo el sector público parece tirar del carro. La sensación de inseguridad en los potenciales usuarios es grande y el alto coste actual de este tipo de vehículos y sus recargas convierten esa nueva tecnología en algo casi prohibitivo. Pese a sus ventajas ecológicas y a su promoción e impulso público, la implantación del vehículo de tracción eléctrica no está siendo tan sencilla como se preveía hace pocos años.































